La segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú del domingo 7 de junio, que disputan la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, no se define solo entre ambas tendencias.
Es una disputa entre fujimorismo y antifujimorismo, las corrientes que han dividido al país en torno a un apellido que ha marcado la política peruana desde hace más de 30 años.