Una investigación reveló que el portaaviones USS Forrestal tenía bombas inestables en su cubierta de vuelo debido a que el depósito de municiones estaba lleno. Posteriormente, un cohete se disparó accidentalmente y 134 marineros perdieron la vida
El 29 de julio de 1967, un cohete Zuni se disparó accidentalmente durante los preparativos de un ataque aéreo en el Golfo de Tonkín y alcanzó el tanque de combustible de un avión.
La falta de espacio en los depósitos obligó a colocar municiones inestables en la cubierta de vuelo. Las explosiones destruyeron 21 aeronaves y dejaron 161 heridos.