El número exacto se desconoce -varía según distintas fuentes ucranianas e internacionales-, pero Kiev afirma que las ejecuciones revelan una política deliberada de Moscú.
Un informe de la ONU del mes pasado citaba 129 ejecuciones verificadas de prisioneros de guerra ucranianos, y la organización ya había alertado el año pasado sobre un «aumento marcado» de los casos.