Slavoj Žižek, filósofo y psicoanalista esloveno, sobre las consecuencias de no actuar: «El hecho de no hacer nada no está vacío, tiene un significado: decir sí a las relaciones existentes de dominación»
El pensador desarrolló esa afirmación al analizar textos políticos de Vladímir Lenin.
Su argumento parte de una pregunta concreta: qué ocurre cuando alguien decide permanecer al margen mientras una estructura de poder continúa funcionando.