- La violenta jornada dejó un saldo de 1.800 detenidos, 150 agentes heridos y una persona fallecida a causa de un paro cardiorrespiratorio.
- Los destrozos también afectaron a ciudades como Limoges, Marsella y Lille, mientras manifestantes exigen la renuncia de las máximas autoridades de Seguridad y del Gobierno.

