La reunión celebrada este lunes en Cardiff no significa que el Reino Unido vaya a desaparecer mañana. Tampoco implica que ya exista una fecha para la independencia de Escocia o Gales, ni para la reunificación de Irlanda.
El acuerdo, que declara que «la era de Westminster está llegando a su fin», busca ejercer una nueva presión sobre Londres para que autorice referéndums independentistas.