El compositor ruso fue fanático del Zenit de Leningrado (actualmente, de San Petersburgo).
Pero también se recibió de referí y escribió sobre algunos partidos para diarios soviéticos.
Su música para el ballet «La Edad de oro», sobre un equipo de fútbol ruso que va a competir a otros países europeos, quiso ser una crítica al capitalismo, pero terminó censurada por sus compatriotas.