Jalen Brunson lidera a los Knicks en la obtención del primer título en más de cinco décadas, desatando una celebración multitudinaria en Manhattan. El MVP de las finales expresa su emoción al recibir las llaves de la ciudad junto al equipo.
Los aficionados abarrotan las calles, mientras leyendas como Walt Frazier encabezan el desfile. La ciudad despliega un operativo de seguridad masivo para el evento histórico, con celebridades uniéndose a la fiesta.