El río Tijuana, cargado de residuos y aguas negras, cruza la frontera hacia el Pacífico, generando una crisis ambiental binacional. Organizaciones piden incluir el tema en la revisión del T-MEC.
Autoridades y activistas buscan medidas preventivas ante lluvias fuertes, mientras se intensifican labores de limpieza para mitigar riesgos de inundación en la región.