El acuerdo de 800 millones de dólares entre la Arquidiócesis de Nueva York y 1.300 denunciantes de abuso sexual finaliza un prolongado litigio. Las víctimas pueden optar por un pago rápido o una compensación mayor tras la evaluación de sus casos.
La Arquidiócesis vendió propiedades y redujo personal para financiar el acuerdo. Además, deberá publicar nombres de acusados de abuso, en un esfuerzo por promover sanación y reconciliación.