Julio Fermín Germosén fue detenido tras acumular decenas de denuncias de inmigrantes a quienes les robaban la mercadería o extorsionaban exigiendo falsos pagos aduaneros.
La empresa cobraba 60 dólares por caja para enviar ayuda a familias en el Caribe, pero los paquetes nunca llegaban o arribaban saqueados con pérdidas de miles de dólares.