El exmandatario de 58 años, que renunció a su cargo para defenderse, fue hallado culpable de los delitos de detención arbitraria, trato cruel, tortura y asesinato.
Fueron cometidos entre 1998 y 1999, en la guerra por la independencia de Serbia.
En su país, donde él y otros tres condenados son considerados héroes, hubo manifestaciones en su favor.