Sin dinero para construir su casa, una mujer de 60 años recogió botellas de la basura y levantó paredes con sus propias manos: transformó una necesidad simple en una obra reconocida
Utilizó objetos descartados como material de construcción y se convirtió en patrimonio cultural por mostrar cómo basura, arte popular y reutilización pueden formar una obra que atraviesa generaciones.